SOBRE O SEU LIBRO POEMAS DESENCADENADOS
—Después de haber publicado narrativa y
de haber recorrido distintos caminos en la escritura, ¿Qué necesidad personal o literaria lee
llevó a publicar Poemas desencadenados?
¿Qué
quería expresar con este libro que quizá no podía decirse desde la novela.
—Había
una necesidad personal y también una literaria.
La
necesidad personal nace de la propia naturaleza de la poesía. Hay sentimientos
y emociones que me han acompañado durante años y que no podían expresarse de la
misma manera en una novela. La poesía me permitió decirlos con una intensidad y
una libertad que otro género no me ofrecía.
La
necesidad literaria tiene que ver con mi compromiso como escritora. Cuando una
escribe, también escribe para compartir. Publicar un libro es una forma de
poner esa mirada a disposición de los lectores y de establecer un diálogo con
ellos. Me interesa que quienes se acerquen a mis poemas conozcan mi manera de
sentir y de interpretar determinadas vivencias, porque la literatura cobra pleno sentido cuando encuentra a alguien
al otro lado dispuesto a leerla e interpretarla desde su propia experiencia.
—Habla de sentimientos y
emociones guardadas durante años. ¿Poemas
desencadenados es el resultado de un momento concreto de su vida o es un
libro que fue creciendo lentamente, a medida que esas experiencias se iban sedimentando en mi memoria?
—Poemas desencadenados
reúne versos escritos a lo largo de aproximadamente veinticinco años. Algunos
son recientes, pero otros llevaban años guardados en una libreta donde fui
escribiéndolos por etapas.
Cada
poema nació en un momento distinto de mi vida: unas veces impulsado por la
inspiración; otras por la necesidad de dar forma a preguntas para las que
entonces no encontraba respuesta. Unos nacieron del presente de aquel momento;
otros, de experiencias que seguían vivas en la memoria.
Con
el tiempo comprendí que, aunque habían sido escritos en épocas diferentes,
todos compartían un mismo hilo emocional. Fue entonces cuando entendí que
debían reunirse en un solo libro.
—Aunque los poemas hablan de
emociones muy profundas, rara vez lo hacen de forma directa. En ellos aparecen
caminos, sombras, una iglesia, una camisa, el mar… Objetos y lugares que terminan
convirtiéndose en símbolos. ¿Es una forma consciente de escribir o esos
símbolos nacen de manera espontánea mientras componía el poema?
—Si,
estos objetos y esos lugares tienen un valor simbólico y están relacionados con
el mensaje de cada poema. No suelen aparecer porque sí; forman parte de la
manera en que entiendo la poesía.
El
origen de un poema, sin embargo, puede ser muy distinto en cada ocasión. A
veces nace de un detalle que observo y que despierta una idea. Otras veces es
una música que estoy escuchando, una palabra que regresa a mi memoria o incluso
un dicho popular o una reflexión de carácter científico que me lleva a
desarrollar una aproximación tangencial al tema principal.
Muchos
de los poemas de Poemas desencadenados
surgieron del dolor y de la incomprensión que me han acompañado durante
distintos momentos de mi vida.
Quizá
por eso recurro a símbolos, imágenes y lugares: porque, en ocasiones, un
camino, una sombra o una camisa pueden decir mucho más que una explicación
directa.
—Cuando un lector cierra Poemas desencadenados, ¿qué le gustaría
que permaneciera en él: una emoción, una reflexión, un recuerdo, una pregunta…
o simplemente la compañía de unos versos?
—Me
gustaría que, al cerrar Poemas
desencadenados, el lector se llevara consigo algo de todo eso. Que se
emocionara, que encontrara un motivo para la reflexión, que algún poema
despertara un recuerdo que permanecía dormido o que alguna imagen le hiciera
formularse nuevas preguntas.
Pero
sobre todo, me gustaría que sintiera que no ha estado solo durante la lectura.
Si alguno de estos poemas consigue acompañar a un lector o lectora en un
momento de su vida, aunque solo sea por unos instantes, sentiré que el libro ha
cumplido su propósito.
—En Poemas desencadenados conviven el amor, la pérdida, la memoria, el
paso del tiempo y la esperanza. Si tuviera que elegir un hilo invisible que une
todos los poemas, ¿Cuál diría que es?
—Creo
que ese hilo invisible es la comprensión.
Y lo
digo porque, para mí, es el concepto más cercano al amor. Comprender no
significa justificarlo todo, sino intentar mirar más allá de las apariencias,
del fracaso, de las pérdidas o de los reveses de la vida.
A lo
largo de estos poemas he intentado encontrar un punto de apoyo en algo que
considero firme y verdadero: la capacidad de comprender lo que nos rodea y
también aquello que nos afecta de la forma más íntima. Creo que solo desde esa
comprensión es posible transformar el dolor en palabras y compartirlo con los
demás.
—La poesía suele asociarse a
la inspiración, pero detrás de un poema también hay trabajo, revisión y
búsqueda de la palabra justa. ¿Cómo es su proceso de escritura? ¿Confía en el
primer impulso o vuelve muchas veces sobre el poema hasta encontrar su forma
definitiva?
—Yo
creo que hay momentos de inspiración difíciles de explicar. Si ese instante
llega y tengo una libreta a mano, es muy probable que el poema nazca casi
completo.
Otras
veces, todo empieza con una sola palabra. Esa palabra me conduce a otra; la
siguiente despierta una imagen o una idea bien definida y, poco a poco, el
poema se va escribiendo casi por sí mismo.
No
soy muy partidaria de revisar en exceso. A veces tengo la sensación de que, al
intentar perfeccionar un poema, puedo estropear la emoción con la que nació.
Sin embargo, la experiencia también me ha enseñado que la revisión y la
reescritura pueden ser una parte importante del proceso creativo. Esa
experiencia me ha hecho comprender el valor del trabajo de depuración,
especialmente cuando se escribe en verso libre, donde cada palabra y cada
silencio tienen su importancia.
—Si un lector tuviera Poemas desencadenados entre las manos y usted pudiera decirle una sola frase antes de que comenzara a leerlo, ¿qué le
diría?
—Descúbrelo
por ti mismo. No te dejes llevar por lo que otros digan. Entra en Poemas desencadenados con tu propia
mirada y permite que cada poema encuentre su lugar en ti.
Poemas desencadenados | Áurea Sánchez | Aliar Ediciones
POEMAS DESENCADENADOS (blog do libro)
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